Elecciones sindicales en la sanidad valenciana: el pulso judicial por la representación
Según El Español, 558 delegados sindicales en la sanidad pública valenciana se juegan el tipo.

Con el nuevo modelo, podrían quedar en 278. Esa cifra resume, sin adornos, el choque entre la Generalitat y los sindicatos por la reorganización de las Agrupaciones Sanitarias Interdepartamentales (ASI). La reforma amenaza con alterar el mapa de representación de decenas de miles de profesionales y abre una batalla jurídica cuyas consecuencias podrían extenderse durante años.
La reorganización que lo cambió todo
El Consell sustituyó la división tradicional por departamentos de salud por una estructura más amplia: 4 ASI en Valencia, 3 en Alicante y 1 en Castellón. El cambio reduce las juntas de personal y, con ellas, las horas sindicales dedicadas a representación en los centros de trabajo.
El Gobierno central —PSOE-Sumar— presentó un recurso de inconstitucionalidad contra varios preceptos de la Ley de Acompañamiento de los Presupuestos de la Generalitat para 2025, la norma que acabó con los departamentos sanitarios. El Constitucional admitió a trámite el recurso y suspendió cautelarmente las disposiciones impugnadas, incluida la relativa al nuevo sistema de representación sindical.
El giro del verano
El pasado verano, el Constitucional acordó levantar la suspensión sobre el artículo que regula las nuevas unidades electorales. Consideró que los perjuicios alegados no habían quedado suficientemente acreditados y que, en caso de sentencia contraria, los cambios podrían revertirse. La norma entró en vigor, aunque el fondo del asunto sigue sin resolverse.
La Generalitat interpreta que el marco legal está plenamente vigente. La Abogacía de la Generalitat presentó la reforma ante el Constitucional como una mera medida organizativa derivada de la nueva estructura sanitaria aprobada en 2024. Defiende que la negociación colectiva permanece intacta porque reside en las mesas previstas por la legislación estatal.
Los sindicatos —sobre todo los de izquierdas, menos los profesionales— sostienen lo contrario. Alegan reducción significativa del número de representantes a elegir y del volumen de horas sindicales disponibles para desarrollar labores de representación. El Constitucional, sin embargo, todavía no se ha pronunciado sobre el fondo del asunto.
Qué comprobar desde el centro
Para los profesionales, el efecto práctico es inmediato: delegados electos bajo un marco normativo con caducidad judicial pendiente. Conviene revisar qué junta de personal y qué mesa de negociación aplican en cada ASI antes de cualquier proceso electoral interno. Las unidades electorales ya no coinciden con los antiguos departamentos, de modo que el censo de afiliados por centro debe estar actualizado.
Una eventual sentencia desfavorable podría revertir cambios y dejar en cuestión a los delegados electos. La viabilidad del nuevo modelo depende de un fallo sin calendario. La sanidad valenciana navega con un mapa de representación a medio gas.