Sanidad ajusta el Estatuto Marco sin ceder en los límites de jornada y guardias médicas
Según Redacción Médica, el Ministerio de Sanidad ha aceptado parcialmente las alegaciones técnicas al proyecto de Ley del Estatuto Marco, pero mantiene el núcleo de la propuesta: una jornada máxima…

Según Redacción Médica, el Ministerio de Sanidad ha aceptado parcialmente las alegaciones técnicas al proyecto de Ley del Estatuto Marco, pero mantiene el núcleo de la propuesta: una jornada máxima de 45 horas y límites para las guardias continuadas. Las comunidades autónomas habían pedido más flexibilidad por el impacto asistencial y organizativo. Para los profesionales, la negociación sigue abierta. Para los hospitales, el problema no es solo jurídico: afecta a la planificación de turnos, cobertura y continuidad asistencial.
El texto cambia en la forma, no en el punto de conflicto
La aceptación parcial de alegaciones no modifica, según la información disponible, los elementos que concentran la disputa. El proyecto mantiene una jornada máxima de 45 horas. También conserva la limitación de las guardias continuadas, aunque la propuesta difundida por El Periódico concreta un máximo de 17 horas de trabajo efectivo, frente a las 24 actuales.
Las comunidades autónomas habían reclamado capacidad para adaptar los horarios a sus necesidades organizativas. El motivo expuesto es operativo: una aplicación rígida puede complicar la cobertura de los servicios y la distribución de la actividad asistencial. Sanidad, sin embargo, ha mantenido la estructura principal del articulado.
El texto prevé que las comunidades puedan reducir las guardias a 12 horas o sustituirlas por trabajo a turnos si alcanzan un acuerdo con los sindicatos médicos. La diferencia es relevante. No establece una única solución para todos los centros, pero tampoco elimina la necesidad de reorganizar la actividad. La decisión se desplaza parcialmente al ámbito autonómico y a la negociación colectiva.
La reivindicación médica va más allá de las horas
El conflicto no se limita a la duración de la jornada. Los médicos reclaman un estatuto propio para el colectivo. Su posición es que la reforma debe reconocer la singularidad de la profesión, su responsabilidad y las condiciones específicas de formación y ejercicio.
Entre sus demandas figuran también una nueva clasificación profesional, cambios en la jubilación y una revisión de las retribuciones básicas. La propuesta sindical plantea vincular la clasificación a los créditos universitarios del sistema MECES, la especialización y el nivel de responsabilidad sobre los procesos asistenciales. También reclama diferenciar con claridad la responsabilidad del diagnóstico y el tratamiento respecto de otras competencias profesionales.
Sanidad ha ofrecido estudiar un estatuto específico para médicos y facultativos, pero sobre la base común del Estatuto Marco. Esa es la línea roja política de la negociación. El Ministerio defiende un marco compartido. Las organizaciones médicas piden que la especificidad profesional quede reconocida de forma propia.
La tramitación parlamentaria añade presión. Según El Periódico, los médicos de toda España han anunciado una huelga indefinida a partir del 28 de octubre. La movilización llega después de varios meses de paros, que habían pasado de jornadas completas a una semana al mes desde febrero.
Qué deben vigilar hospitales y profesionales
El primer dato que debe comprobar cada organización es la versión efectiva del texto durante su tramitación. La aceptación de alegaciones técnicas no equivale a un acuerdo sobre jornada, guardias o clasificación. El núcleo horario permanece en disputa.
El segundo es el desarrollo autonómico. La posibilidad de guardias de 12 horas o de trabajo a turnos depende de acuerdos con los sindicatos médicos. Por tanto, la aplicación práctica no será necesariamente idéntica en todos los servicios de salud. La programación de actividad, descansos y cobertura dependerá del texto final y de la negociación territorial.
El tercer punto es la relación entre jornada y capacidad asistencial. El proyecto cambia el modelo de guardia, pero no aporta en la información disponible una solución completa para cubrir la actividad liberada por la reducción de horas continuadas. Esa parte queda pendiente de organización, contratación y acuerdos laborales. No debe confundirse una limitación normativa con una mejora automática del funcionamiento hospitalario.
La conclusión es directa: Sanidad ha corregido aspectos técnicos, pero no ha desactivado el conflicto. Mientras se mantengan las 45 horas, la regulación de las guardias y la negativa a separar por completo el estatuto médico del marco común, la negociación seguirá bloqueada en sus asuntos centrales.